¿Se puede conseguir financiación estando en un fichero de morosos?

Lourdes BarraBancos & ComisionesLeave a Comment

Retrasarse en el pago de una cuota de la hipoteca, desatender los recibos de la tarjeta de crédito o no pagar la factura de la compañía telefónica suele acabar siempre igual, con la inclusión de nuestro nombre en un fichero de morosos. La principal consecuencia de acabar registrado en Asnef, la “lista negra” más conocida de España o en otras similares, es la dificultad para acceder luego al sector de la financiación. Si nos han etiquetado como morosos, nuestras posibilidades de conseguir un préstamo en la banca se reducirán a cero, señalan desde el comparador HelpMyCash.com.

Sin embargo, no está todo perdido. El auge de Internet y el surgimiento del fintech –la adaptación de las nuevas tecnologías al servicio de las finanzas- han promovido la aparición de una nueva industria al margen de la banca especializada en la concesión de préstamos.

Un abanico de posibilidades

Crowdfunding, P2P lending, créditos rápidos, minicréditos… Aunque a muchos estos términos puedan resultarles extraños, se trata de nuevas fórmulas de financiación que se han ido haciendo un hueco, cada vez más notable, en el circuito del crédito. En 2014 la financiación alternativa movió unos 62 millones de euros en España, un crecimiento interanual del 114 %, según el informe Moving Mainstream de la Universidad de Cambridge.

Lo cierto es que durante los últimos años el mercado se ha llenado de nuevas compañías listas para conceder financiación que, además, han entrado de lleno en nichos que la banca tenía completamente desatendidos, como el de los clientes en Asnef. Ahora, es posible conseguir financiación a pesar de aparecer en un fichero de morosos.

¿A dónde acudir?

Desde el comparador HelpMyCash.com, que permite a los usuarios comparar gratis los mejores depósitos, cuentas, hipotecas y, por supuesto, préstamos, también para clientes en Asnef, señalan que el abanico de posibilidades es elevado. Si necesitamos créditos de bajo importe, por debajo de los 1.000 euros, para resolver situaciones puntuales en las que se requiere el capital con mucha urgencia, los minicréditos que aceptan a clientes en Asnef pueden ser una solución. Será necesario comprobar previamente que la compañía en cuestión admite solicitudes de morosos, ya que no todas lo hacen.

Si se necesita un importe mayor, los créditos rápidos online pueden ser otra alternativa. Suelen conceder cuantías por encima de los mil euros a devolver en plazos que oscilan entre unos pocos meses y varios años. Una vez más, será necesario comprobar qué empresas admiten a clientes en Asnef y cuáles no.

Otras fórmulas de financiación más peregrinas, pero que han ganado gran popularidad durante los últimos años, son las distintas modalidades de crowdfunding (financiación colectiva). Podemos optar por el P2P lending, cuya filosofía se basa en que varios inversores privados aportan capital a un proyecto a  través de una plataforma virtual y luego el prestatario va devolviendo el crédito en cuotas mensuales. Por su parte, el reward based crowdfunding, otra modalidad más, se basa en ofrecer recompensas no financieras a aquellos que inviertan en un proyecto.

Endeudarse estando en Asnef, un riesgo extra

Si nuestro nombre aparece en un registro de morosos, liquidar la deuda debería ser una de nuestras prioridades, a menos que no estemos conformes con ella, ya que nos abrirá las puertas al préstamo bancario y aumentará el número de alternativas para conseguir financiación.

Satisfacer la deuda vencida es la forma más sencilla y rápida de desaparecer de un fichero de morosos. Son las propias compañías acreedoras las que incluyen el nombre del titular de una deuda en un registro de solvencia patrimonial, por lo que a menos que se devuelva el dinero, ninguna dará la orden de borrar el nombre del moroso.

Otra opción para salir de Asnef, aunque considerablemente más lenta, es dejar pasar un plazo de 6 años. La normativa actual establece que no se pueden incluir ni tampoco mantener deudas cuya vigencia supere los seis años, por lo que pasado ese plazo, aunque no hayamos devuelto el dinero, el fichero se verá obligado a borrar nuestro nombre.