Saca el máximo partido a tu gimnasio

Alfonso SBDeportes & actividades1 Comment

Saca el máximo partido a tu gimnasio

“Mañana empiezo a ir al gym”

“Comienza la operación bikini”

“Me voy a quitar esos kilillos de más”

“¿A qué gym me apunto?”

“El gym me sale por un ojo de la cara”

“Es que por mi cuenta no hago nada de ejercicio…”

Hacer ejercicio es bueno para tu salud (verdad universal, hasta que te caes y te dejas las rodillas) y para ti: no solo a nivel físico (músculos, huesos, funciones cardiovascular y respiratoria, reduce el riesgo de padecer enfermedades, etc.) sino también psicológico, porque liberas endorfinas y se reduce la depresión y la ansiedad, mejora tu estado de ánimo y desempeño de funciones (hasta ayuda a dormir bien). En resumen: te ayuda a sentirte mejor por fuera y por dentro.

Vamos, ¡todo beneficios! Hasta que decides apuntarte a un gimnasio para ayudarte a mantener tu rutina, y te encuentras pagando 90 eurazos al mes (hasta los gimnasios “concertados” han subido los precios).

El “gym” se convierte entonces en un gasto fijo que hace llorar a nuestra cartera, especialmente con los tiempos que corren. Por ello mucha gente acaba desapuntándose. Pero tranquil@, ¡tu físico no tiene por qué sufrir! Hay muchas opciones para rebajar este gasto que son más fáciles que levantar unas pesas de 70kg.

Estos trucos de ahorro en fitness deberían ser de ayuda, independientemente de que estés apuntado por las máquinas, motivación grupal o la esperanza de sacarte la pereza del cuerpo algún día.

Un consejo para todos: primero, piensa por qué no puedes pagar tu cuota de abonado. ¿Es porque pagas 90€ al mes pero podrías ir a un gimnasio más barato? ¿Es porque te gastas entre 90-200€ al mes en clases opcionales? – a pesar de que solo puedas permitirte pagar la cuota básica – ¿O se trata de que hay otros gastos que debes atender primero (alquiler, comida, facturas…)?’

Lógicamente hay soluciones claras a estos problemas: apuntarse a gimnasios más baratos, buscar clases con descuentos…

Sin embargo, lo mejor es empezar por el principio y considerar tus opciones en orden lógico para no dejar escapar ninguna posibilidad.

 

1. Marca tus objetivos

El estar apuntado a un gimnasio no debería ser tu única motivación para hacer ejercicio. Es un error en el que es fácil caer, porque es cómodo: “Estás pagando, tienes que ir para que te sea rentable”… ¡ERROR!

La mejor forma de motivarse, te apuntes a un gimnasio o no, es analizar lo que quieres conseguir con ello. Ya sea por llevar un estilo de vida más saludable, por verte mejor físicamente o como ocio y diversión, puedes elegir más de uno. Eso sí: se muy específic@, de esta forma podrás hacer una lista de objetivos y verás aumentada tu satisfacción cuando los vayas consiguiendo.

En un post-it apunta  los objetivos más generales, como “Verme mejor” o “Tener hábitos más sanos”, y luego haz una lista debajo de los objetivos secundarios más específicos que te van a ayudar a lograrlo, como “Hacer al menos 20min de deporte cada día”, “llevar una dieta sana” (Ojo: nada de dejar de comer o hacer dietas drásticas, sólo producen un efecto rebote-que luego ganes en 2 días lo que pierdes en 2 meses). Pega el post-it en algún sitio donde puedas verlo siempre (en la nevera si es posible, también evitarás tentaciones).

Una vez tengas interiorizados tus objetivos, puedes empezar a planificar cómo vas a llevarlos a cabo.

Ahora, tienes dos opciones:

  • Ir al gimnasio.
  • Ir por libre.

Te recomiendo que sigas leyendo, aunque si tienes muy claro que quieres ahorrarte la cuota, puedes ir direct@ al punto 5.

 

2. Busca tu gimnasio

Si ya estas apuntado a uno, empieza por el punto 3. Hay una oferta muy amplia de gimnasios muy cerca de ti: echa un vistazo y compáralos en Internet en webs como Pupli o TopGimnasios.

Pregunta a tus amigos o compañeros de trabajo (especialmente si viven por tu zona o próximos) cuáles son las opciones que ellos han elegido: puede que coincidan con algunos de los que hayas escogido tras realizar la búsqueda y te pueden proporcionar un feedback fiable.

En la mayoría de gimnasios (e incluso sitios de clases de baile o yoga para grupos) te ofrecen un día de prueba gratuito para que decidas si te quedas con ellos o no. En una película que vi hace poco, la protagonista tenía en un mapa marcados los gimnasios de su ciudad y en rojo aquellos a los que había ido, de forma que iba gratis al gimnasio todos los días (eso si, algunos le pillaban más lejos que otros). Poco práctico pero ingenioso… Y aunque no hagas esa “trampa”, también te servirá para ayudarte en la elección, formando tu propia opinión sobre la calidad-precio del lugar.

Importante: si te decides, lee detenidamente el contrato y si es necesario, tómate un par de días antes de firmarlo, para calcular el tipo de tarifa que más se ajuste a ti (los días que vas a ir, las horas, si compensa más uno a largo plazo…).

 

3. Negocia

En caso de estar abonado pero afrontando un gasto mayor del que quisieras, no tires tu abono hasta que no hayas negociado. Podrías ser capaz de reducir tus costes, en mayor o menor medida dependiendo de la flexibilidad del centro (y de tu carisma).

Concierta una cita con el responsable o coordinador de clientes y recuérdale el tiempo que llevas siendo socio del gimnasio. Pregunta sobre tarifas más bajas (si no vas todos los días al gym), descuentos por permanencia (para el largo plazo) o si hay alguna ventaja para socios leales en caso de que lleves bastante tiempo apuntad@.

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4. Determina los costes de finalizar el contrato

Averigua lo que te costará cerrar el contrato de socio. Si no puedes permitirte el pago de las cuotas después de probar a negociar la reducción de las mismas, investiga acerca del coste de cierre o cancelación. Por ejemplo, si el coste de finalizar el contrato es de 250€ y todavía te quedan 5 meses de un contrato de 50€/mes, no canceles hasta haber finalizado la obligación.

También es importante que compruebes que no tienes configurados los pagos como automatizados (que se renuevan automáticamente). Este es un truco que utilizan muchos gimnasios para aprovechar los despistes de la gente, ya que normalmente si no quieres continuar inscrito debes cancelar tu suscripción con un periodo de tiempo de antelación determinado (en mi gimnasio fue de 20 días).

SIEMPRE revisa tu contrato cuidadosamente para evitar sorpresas desagradables.

 

5. Estudia opciones

Si realmente el coste del gym es insostenible y decides no apuntarte o darte de baja si ya lo estabas, considera todas tus opciones. Las más recomendables son estas:

 

Para los de “pesos pesados”

Si eres de los que vive el gym intensamente y ejercitarse forma una parte vital de tu día a día, tienes varias opciones:

  • Busca un gimnasio más barato. Tal y como he explicado arriba, explora la red de gimnasios con los buscadores, que ofrecen muchas posibilidades. ¿Y si miras los centros deportivos (públicos) disponibles en tu localidad?
  • Construye un gimnasio en tu casa. Si tienes algo de espacio disponible, convierte una habitación o parte de una en tu gym personal. Instala las máquinas más imprescindibles en tu vivienda: serán una inversión que amortizarás en muy poco. Si no tienes mucho espacio, también existen muchos objetos para entrenar que puedes guardar en una caja (pesas, gomas elásticas, pelotas…)
    • Equipos grandes: bici estática (desde 179,95€ en Decathlon) elípticas (desde 189,95€), etc.
    • Objetos pequeños: kit de mancuernas (47,95€), kit de pesas (desde 119,95€), etc.

Elige tu deporte en este buscador de Decathlón y escoge las que más se ajusten a ti.

Aunque algunos aparatos pueden ser más caros, tampoco te gastes una pasta… Compara precios y echa un vistazo a lo que ofrece eBay. En caso de no encontrar nada más barato, piensa que lo vas a amortizar.

Entre las ventajas de tener tu gym en casa está el poder escuchar tu música preferida, el ahorro del coste de transporte, y por supuesto el de la cuota mensual del gym.

  • Sal a correr o practica otros deportes de exterior. Con la llegada del buen tiempo, son muchas las personas que se echan a la calle y se superan a sí mismos recorriendo distancias cada vez mayores. Parques, caminos, o incluso por la calle, con unos casos y tu música, disfrutarás de un nuevo entorno para practicar deporte, de forma más entretenida. Y si tienes piscina, ¿por qué no te echas unos largos?

 

Para grupos

Cuantos más mejor, ¿no? Si eres de los que te gusta disfrutar de los ejercicios en grupo (sea el deporte que sea) y la variedad de dinámicas que tiene, puedes hacer varias cosas:

  • Utiliza la red para encontrar clases baratas o incluso gratis, como estas de baile.
  • Únete a algún club, equipo o forma el tuyo propio, queda con amigos o compañeros de trabajo y estableced unos horarios fijos para las sesiones de ejercicio.
  • ¿No encuentras a nadie? Además de las redes sociales, existen muchos foros de gente que comparte tus aficiones deportivas y están buscando a compañeros. ¡Echa un vistazo!

 

Para el usuario ocasional

Si tu motto para el deporte es “Carpe diem” y piensas que el gimnasio no es para ti, en vez de pagar la cuota mensual busca tarifas para usuarios ocasionales (de solo mañana, solo tarde o fines de semana, etc.), o márcate un par de días a la semana para realizar ejercicios , salir a correr, etc. Si sigues sin verlo, te recomiendo que pruebes alguna clase gratuita de las que he mencionado, ¡puede que te aficiones y consigas formar tu rutina deportiva!

 

¿Tienes smartphone?

Los increíbles avances de la tecnología han revolucionado incluso el mundo del deporte. Tanto que ahora puedes convertir tu smartphone en tu propio entrenador personal. Desde llevar un seguimiento de las calorías que consumes o las que pierdes al ejercitarte, hasta entrenamientos por partes del cuerpo, hay apps para todo. Os recomiendo algunas:

 

Entrenamiento

  • GymPact (gratis): Para los que tienen poca fuerza de voluntad para ir al gimnasio (como yo al principio), esta app ofrece una recompensa en efectivo para motivar a hacer deporte (en $$$), que tendrás que pagar cuando no ejercites a los que sí lo hagan. Según sus estadísticas, ha logrado que sus usuarios vayan al gimnasio un 85% de los días que se han comprometido.

Hay infinitas apps de entrenamiento que se pueden utilizar tanto en el gimnasio como en casa, dependiendo de las máquinas:

  • Fitness. Es la que utilizo yo, así que os la recomiendo especialmente. Te permite establecer un objetivo de calorías diario y escoger un plan de entrenamiento o crear el tuyo propio, seleccionando de entre los cientos de ejercicios disponibles para cada parte del cuerpo o músculo (botón “Agregar”). Tiene hasta un rastreador corporal para introducir tus medidas e ir viendo la evolución. Una app muy completa.

¿Quieres probar más? Haz click aquí.

 

Yoga y pilates

  • Daily Yoga (gratis): La número 1: sesiones de yoga diseñadas por instructores certificados, con descripciones detalladas e imágenes de las distintas posturas de yoga. Además incluye una herramienta social que te permitirá ver tu posición en el ranking y estar al día con los ejercicios que realizan tus amigos.

Descubre más apps de yoga aquí.

  • Pilates Day by Day -15 Minutes Workout (5,49€): con ejercicios completos y videos descriptivos.

Descubre más apps de pilates aquí.

Salir a correr

  • Endomondo (gratis, también con versión pro de pago): de las mejores, supera los retos y desafíos y recorre distancias medidas por GPS que luego podrás compartir con tus amigos: con monitores de frecuencia cardiaca, medidor de ritmo y calorías, detección de pausas e incluso control de tu nivel de hidratación.
  • Nike+ Running (gratis): descrita como “la aplicación de correr más popular”, Nike+ te permite agregar amigos y medirte con ellos, recorriendo senderos o caminos que son registrados con GPS de forma similar a Endomondo, y escuchando comentarios de audio que te informan de las métricas alcanzadas (¡e incluso puedes recibir ánimos en tiempo real!)
  • Zombies run (6€): descubrí esta app indagando y me pareció una idea muy divertida: en esta app, te conviertes en un superviviente en un mundo post-apocalíptico (tipo The Walking Dead) y eres perseguido por zombies. Así que no te queda otro remedio que ¡correr! Convierte el deporte en un juego, lleva la ficción al mundo real. Lo único que es de pago, pero comparando su precio con la cuota del gym, tampoco es tanto. ¡Y más motivante imposible!

Hay muchísimas más, y totalmente gratuitas. Echa un vistazo a esta galería, con descripciones detalladas. Pruébalas y escoge tu preferida. Solo necesitas unas deportivas, el chándal, tu movil, ¡y a correr!

Si prefieres la bici a correr, aunque muchas de estas también sirvan, hay otras más personalizadas.

 

Conclusión

El dinero no debería ser una barrera para alcanzar y mantener un estado de salud deseable. Con un poco de búsqueda, puedes tener una rutina de fitness personalizada, ¡por mucho menos de lo que imaginas!