¿Saben los futbolistas cómo gestionar sus finanzas?

José Luis Del Campo VillaresDeportes & actividades, Entretenimiento, Impuestos, Inversiones Comments

Una de las frases más habituales dentro del mundo actual es aquella de que “paga menos siempre el que más tiene“. Y no es porque sea más listo o esté más preparado, sino por el hecho de que tiene dinero suficiente para contratar al mejor asesor

que le permita “meter su dinero” en determinados productos que hacen que el porcentaje de impuestos a pagar en relación a lo que gana sea menor que el de cualquiera de nosotros.

Y siempre que hablamos de los que más ganan nos acordamos de los grandes empresarios y deportistas de élite, concretamente en los futbolistas.

Lo cierto es que en este último caso generalizamos y pensamos que todos los futbolistas son “megaestrellas” y que poseen sueldos desorbitados como Messi o Cristiano Ronaldo y no es siempre así. Y es precisamente esto lo que vamos a ver en el artículo de hoy.

Cómo gestionan su dinero los futbolistas

La llegada de David Beckham a España, supuso la modificación de la ley en materia de pago de impuestos de no residentes con el Real Decreto que se dio por llamar la ‘Ley Beckham’, todo para conseguir que tributase en España en vez de en Inglaterra, pagando un tipo fijo del 24% frente al tipo del 43% que era lo que debería de pagar un futbolista con sus ingresos.

Y es que además de parecer que las leyes están hechas para los ricos, vemos que además se modifican en su favor, lo cual siempre ha puesto en el ojo del huracán a lo que ganan los futbolistas. Pero últimamente, tras el “palo” reciente que le han dado a Messi por la gestión de sus finanzas, parece que se quiere poner orden a las cosas.

Y yo me pregunto, me imagino que igual que vosotros, ¿qué necesidad tiene un futbolista como Messi, con el “dineral” que gana el meterse a evadir impuestos? ¿no tiene dinero de sobra para contratar un muy buen asesor que le ahorre impuestos sin estar al margen de la Ley?

Pero claro, estamos hablando de los futbolistas que más dinero ganan en el mundo con lo cual si ahora sale a pagar, incluso nos alegramos. Lo cierto es que no todos los futbolistas cobran ese dinero al año con lo que no es bueno que generalicemos.

Pensándolo fríamente, ¿cuál es la duración de la vida laboral de un futbolista de media? ¿10 , 12 años? Pues lo lógico sería pensar que durante esos años querría ganar lo suficiente y gestionar adecuadamente sus finanzas para no tener que volver a trabajar en el resto de su vida, de eso no nos cabe duda a ninguno de nosotros porque haríamos lo mismo. Por esto no dudo que un futbolista, con una ya curiosa cifra de ingresos al año, tiene un buen asesor, o por lo menos lo intenta tener, puede que no el mejor, pero si uno.

Y en ese sentido, las finanzas de un futbolista se invierten en los productos habituales en los que se podrían invertir las de cualquier otro “rico.Productos que muchos de los mortales de la calle como nosotros ni imaginamos que existen y ni tenemos la remota idea de como funcionan.

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Dónde invierten los futbolistas

A muchos futbolistas se les conocen los negocios que poseen fuera del futbol y que mucho dependerán de la moda, del momento y de lo que la economía marque como “negocio”.

Raúl, exjugador del Real Madrid es conocido por invertir en el sector inmobiliario lo que teniendo en cuenta que su vida en activo en el Real Madrid coincidió con el boom inmobiliario en España, me da la sensación de que le permitió ganar más dinero con estas inversiones que jugando al futbol propiamente dicho, aunque luego se haya caído el sector en picado.

Si tenía un buen asesor, seguro que aunque haya perdido dinero con el crack inmobiliario, quien nos diera a cualquiera de nosotros lo que el tiene.

El ladrillo era muy goloso y los futbolistas, como cualquiera de nosotros, también son amigos del dinero rápido. Nadie duda de que mucho del dinero que ganaron, más antes que ahora, iba dirigido a invertir en el ladrillo.

Pero ojo, que no todos iban en esa dirección. El propio Raúl y otros futbolistas como Guti, Carles Puyol o Santiago Solari, se fiaron de los “grandes bancos” y sus “mega productos de diseño” para grandes fortunas y a esos también les pilló el toro. Y es que a muchos el nombre Lehman Brothers les da dolores de cabeza. A los “de a pié” no tanto, pero a muchos futbolistas y a otros acaudalados ciudadanos españoles seguro que sí.

No dudamos que cuando invirtieron en productos de esta entidad estaban tranquilos y bien asesorados (o por lo menos aconsejados por, en teoría, buenos asesores), pero claro, la crisis llega a todas las casas y los ricos también lloran. Los buenos asesores también cometen fallos pero eso solo afectará a un determinado grupo de clientes, los muchos futbolistas que buscan triplicar o más sus ingresos para poder vivir “como reyes” cuando se les acabe la vida profesional activa de futbolistas.

No hay que olvidar que también clientes sin grandes fortunas se vieron afectados por la quiebra de Lehman Brothers, pero lo normal es que afectase más a clientes de rentas altas que bajas.

Lo que no nos puede extrañar, por lo menos a mi no me extraña, es que los futbolistas estén bien asesorados pasando de un determinado volumen de ingresos al año, ya que sin problemas pueden pagar al mejor asesor para que les lleve sus finanzas personales y así invertir de forma adecuada. “Zapatero a tus zapatos”, ellos a pegar patadas al balón, que les sale muy rentable, y los asesores a asesorar, que para eso cobran un buen dinero.

La diversificación en varios productos y/o sectores de actividad empresarial es algo fundamental en las finanzas de cualquier futbolista ya que la máxima de “no poner todos los huevos en la misma cesta” en el caso de los futbolistas debe ser lo primero, ya que meter todos los huevos en la misma cesta, es su caso son muchos huevos a meter.

Invertir en productos específicos para grandes fortunas (SICAVs, estructurados,etc.), invertir en actividades empresariales (restaurantes, discotecas, etc.), invertir en obras de arte y muchas más cosas, son la forma de tener una cartera diversificada y sin tener muy concentrado el riesgo para la mayoría de ellos.