Principios de finanzas personales: 3. Haz que tu dinero trabaje por ti

Alfonso SBAhorroNET, Inversiones Comments

Por último, hablaremos del tercer principio de las finanzas personales:

  1. Gasta menos de lo que ganas
  2. Prepárate para lo inesperado
  3. Haz que tu dinero trabaje por ti

Si ahorras 10.000 euros al año durante los próximos 40 años y no ganas ningún interés, tendrías 400.000 euros. Si invirtieses 10.000 euros al año y consiguieses un 10% de rendimiento anual, (teniendo en cuenta que la rentabilidad media anual es del 12%) tendrías 5.267.155 euros.

¿Por qué hay esa diferencia? Porque tu interés gana intereses, y esos intereses ganan más intereses y así sucesivamente. El resultado es crecimiento exponencial. ¿Te acuerdas de cálculo? Esta vez realmente funciona para ti.

Para obtener verdadera riqueza, necesitas diversificar  tu dinero. Y eso significa invertir. Puedes poner tu dinero en acciones donde posees una parte de la empresa, bonos donde pides un préstamo y ganar así interés a cambio, puedes comprar inmuebles, o comenzar tu propio negocio.

Ten en cuenta que administrar los inmuebles puede ser un trabajo a tiempo completo, y tener tu propio negocio ciertamente lo es. Ya que ambas opciones podrían requerir cambios radicales en tu estilo de vida, las ignoraremos para centrarnos en inversiones abiertas a todo el mundo: acciones y bonos.

Acciones o bonos:

Durante los últimos 200 años, las acciones han superado a los bonos consistentemente y de manera fiable. Sin contar la inflación, las acciones han tenido un promedio del 10% al año, y el 14% en los últimos 20 años. Teniendo en cuenta la inflación, las acciones han ofrecido un beneficio “real” del 7% anual, doblando su valor cada 7 años. Por el contrario, los bonos han producido un rendimiento anual medio del 4,5%, doblándose solo cada 16 años.

Para el dinero que necesitas en los próximos cuatro años, las acciones pueden no ser la opción correcta. A corto plazo, el mercado podría variar ampliamente hacia arriba o abajo. Podrías perder dinero. A largo plazo, sin embargo, las carteras de valores invertidas mayoritariamente en en acciones han superado consistentemente a otras cuyo peso residía en bonos u otras inversiones de renta fija (como fondos de inversión o fondos monetarios)
Las acciones individuales son arriesgadas, una compañía podría cerrar, sufrir un escándalo de contabilidad o perder sus ganancias trimestrales. Para distribuir tu riesgo (o en términos de inversión “diversificar tu cartera”), lo mejor son los fondos de inversión. Pero ten en cuenta las grandes diferencias entre los que son “administrados activamente” y los “indiciados”.

Algunos fondos de inversión están activamente administrados por profesionales. Este comercio activo tiene un coste: las tasas de gestión, de administración y los costes de transacción pueden llevarse hasta el 2% de tus inversiones cada año. El comercio activo también supone más impuestos en forma de plusvalías a corto plazo. Te preguntarás, ¿valen lo que cuestan? A menudo, no: menos del 7% de los fondos de inversión superaron al IBEX35 desde 2001-2011. También deberías tener en cuenta que elegir el fondo de inversión adecuado es casi tan difícil como elegir la acción correcta. Por el contrario, los fondos indiciados son “pasivos” –estos fondos invierten en grupos de acciones específicos, diseñados para reflejar el mercado en lugar de intentar adelantarse al mismo. El resultado: las tasas en fondos indiciados como el Amundi Index Equity Europe son inferiores al 0.15% anualmente.

 

Págate a ti mismo primero:

Pagas al gobierno. Pagas la renta (o hipoteca). Pagas tus facturas. ¿Qué te parecería pagarte tu yo (futuro) para cambiar un poco? La clave es hacerlo automáticamente, cada paga, antes de que tengas la ocasión de gastarlo o incluso de ver ese dinero. Si tu compañía tiene un plan de pensiones, comienza a contribuir. Este dinero sale de la paga bruta y no está gravado. Incluso mejor, las compañías a menudo “corresponden” las contribuciones de los empleados. Tú pones un euro, ellos ponen otro, es como doblar tu dinero inmediatamente. Incluso si tu compañía te corresponde solo con 0,50 euros, sigue siendo un rendimiento instantáneo del 50%.
Si tu compañía no tiene un plan de pensiones, puedes establecer inversiones “automáticas” con la mayoría de las grandes agencias de corredores de bolsa. Cada mes, ellos cogerán la cantidad que les digas de tu cuenta corriente y lo pondrán en una inversión (esperemos que un fondo indiciado!) de tu elección.

El resultado final de inversiones mensuales automáticas:

TABLA

¿Crees que serás un millonario? Ten en cuenta los impuestos. En lugar de un 10% de rendimiento, los impuestos lo bajan al 7%. Si tienes 30 años, significa que tu inversión de 500 euros al mes baja de  1.898.319 euros a 900.527 euros. Aún así, sigue siendo una suma considerable que te permitirá disfrutar de tu jubilación sin preocupaciones.

 

 Puntos destacados:

  • Pon tu cartera de valores de largo plazo en acciones
  • El dinero que necesitarás en menos de cuatro años mantenlo en cuentas de ahorros de alto rendimiento o depósitos.
  • Invierte entre 100-1000 euros al mes automáticamente en fondos indiciados o la alternativa más cercana ofrecida por el plan de pensiones de tu compañía.