Prepárate al invierno: piensa en verde y en ahorro

Ana Moreno VicenteHogar & Jardín Comments

Invierno: piensa en verde y en ahorro

La fábula de la cigarra y la hormiga narraba que, cuando llegaba el buen tiempo, una cigarra descansaba al sol mientras se burlaba de una trabajadora hormiga que preparaba su hogar para cuando llegase de nuevo el invierno…

En el tiempo en el que estamos, seguramente fuese más lógico hablar sobre bronceadores económicos y a la vez fiables o algo así, ¿no? ¡Pues no! Pensaréis que me acabo de volver loca hablando de calefacción en pleno mes de Abril pero, al igual que la pobre y trabajadora hormiga, debemos de ir introduciendo algunos cambios para prepararnos para cuando llegue de nuevo el invierno.

Y es que, ¿Os habéis planteado alguna vez la cantidad de aspectos que podríamos mejorar en nuestras casas para evitar la fuga de calor a la vez que estamos calentitos gastando menos y pensando en el medio ambiente? 😉

 

Tres aspectos clave

Existen muchas opciones que no podemos aplicar a todos los hogares porque esto dependerá del tipo de calefacción que tengamos (central, gas, eléctrica…) Pero la medida que si podemos adoptar en cualquier hogar es la de tratar de retener el calor en nuestras casas. ¿Cómo? Muy sencillo:

1. Aíslate del frío y que no se escape el calor

Un factor importantísimo es procurar que nuestra casa se encuentre sellada para que el calor no se escape por cualquier rinconcito. Al igual que cuando salimos a la calle nos abrigamos bien para que el frío no pueda entrar por ningún lado, a nuestra casa debemos hacerle la misma operación:

  • Sellar bien los costados de las ventanas y puertas.
  • Utilizar material aislante en aquellas paredes y techos que dan al exterior.
  • Cerrar las persianas durante la noche; así mantendremos mejor el calor.
  • Procurar mantener la puerta cerrada de aquellas estancias en las que no dispongas de calefacción y no frecuentes a menudo.
  • Si tenemos ventanas de una sola capa y de aluminio. La mejor alternativa es instalar ventanas de doble acristalamiento ya que, al final, son las culpables de la pérdida de calor de nuestros hogares en un 25%.
  • Instalar marcos de madera o PVC en las ventanas. Entre estos dos, aconsejo el segundo ya que también sirve de aislante y su estado no se verá modificado ante cambios de temperatura ni se estropeará con el tiempo como ocurre con la madera.
  • En casos extremos, proveerse de cortinas térmicas también son una buena opción para un mayor aislamiento del frío.

Quizás ahora entenderéis que el momento adecuado de hablar de calefacción es éste. Ya que ahora, aprovechando el buen tiempo, podremos aclimatar nuestra casa tranquilamente y prepararla para el duro invierno 😉

Si tomamos aplicamos buen estas medidas, podremos reducir el gasto en calefacción, lo que evitará un mayor desprendimiento de factores contaminantes innecesarios.

2. Aprovecha el sol

Lo que menos me gusta del invierno son las escasas horas de sol que podemos disfrutar. Pero los días que no está nublado ni lloviendo, procuro subir hasta arriba las persianas y correr las cortinas para que entre bien el sol. Así nos podremos aprovechar del calor gratuito que nos regala el sol y se agradece bastante. Además, dará un poco de alegría a nuestra casa.

3. Calefacción

Sin duda, el elemento clave para combatir el frío invierno en las casas es la calefacción. Pero la necesidad de un mayor o menor consumo de ésta vendrá determinado irremediablemente por unas mejores o peores condiciones de adaptación de nuestra casa. Como ya dije al principio, dependerá del tipo de calefacción que tengamos para adoptar unas medidas u otras.

  • Calefacción central

Por ejemplo, en casa de mis abuelos tienen calefacción central para todos los vecinos. Esta calefacción anteriormente era de gas pero el verano pasado, buscando la mejor forma ahorrar y a su vez, de no contaminar el medio ambiente, se instaló una caldera de biomasa. Ahora el gasto en calefacción se ha notado en el bolsillo de todos los vecinos de su comunidad; la energía por biomasa es más económica que el gas o el gasóleo.

Estas calderas utilizan combustible ecológico renovable y barato que hará un favor a nuestra factura a fin de mes, pero también al medio ambiente. (Si tu también tienes calefacción central, toma nota para comentarlo en tu próxima junta de vecinos!)

Y en el caso de que no dispongamos de calefacción central, tenemos un abanico de opciones mucho más amplio ya que el consumo de calefacción, y por tanto el ahorro del mismo dependerá de nosotros mismos.

  • Termostatos

Entre semana, en mi casa todos somos muy madrugadores (los quehaceres nos llaman) y hasta la tarde-noche no regresamos. Lo que hacemos para no dejar todo el día la calefacción encendida sabiendo que no vamos a estar en casa es que, mediante un termostato, programamos la hora a la que queremos que la calefacción se encienda (a 20º aproximadamente) para que cuando lleguemos, no haga frío.

De esta manera, la factura a final de mes supone un importante ahorro.

Por este motivo, es una buena opción (en caso de tener calefacción de gas, eléctrica o de agua) instalar un termostato para poder regular y programar la calefacción a nuestro antojo. Se recomienda regularlo con temperaturas diferentes dependiendo de la habitación. De esta manera, ahorraremos el máximo de energía y mantendremos una temperatura ideal (no hace el mismo frío en una habitación soleada que en una en la que no entra ni un rayo de sol en todo el día).

La mejor opción es mantener durante el día una temperatura óptima de nuestra calefacción (20º ó 21º) y apagarla durante la noche ya que, si la hemos mantenido todo el día, por la noche, si además hemos acondicionado bien la casa para que no entre el frío ni se escape el calor, habremos acumulado el calor suficiente para dormir sin pasar frío.

Si conseguimos una buena programación del aparato (y preferiblemente poder programarlo a temperaturas diferentes en cada una de las habitaciones dependiendo de su orientación), notaremos el ahorro.

De lo que hay que tomar conciencia es de que la temperatura óptima no es aquella que nos permita ir por casa en manga corta; no hay que abusar del termostato si queremos recortar gastos.

  • Calentadores

Como ya os decía, por la noche siempre apagamos la calefacción y, cuando nos levantamos por la mañana al día siguiente, lo que no os voy a negar es que la temperatura ambiente es mucho más baja que la que había antes de acostarnos pero, para combatir ese fresquete mañanero nos ayudamos de calefactores sin aspas.

Vienen realmente bien cuando lo que quieres es calentar una pequeña estancia para poco tiempo ya que nos proporciona un calor inmediato. Además, estos calefactores también hacen su función de ventilador para dar aire frío en el verano. Permiten un mayor ahorro de energía y son responsables con el medio ambiente.

 

En resumidas cuentas…

Estaréis conmigo en que ha llegado el momento de analizar nuestras casas, nuestras facturas y nuestros bolsillos y empezar a realizar todos los cambios que estimemos oportunos para no dejar escapar el calor y además, hacer un uso responsable de la calefacción. Unas buenas prácticas evitarán un gasto innecesario y un cuidado del medio ambiente. Así que ponte manos a la obra y comienza con tu análisis:

  • Asegúrate de que toda tu casa se encuentra bien sellada para que el frío no pueda entrar ni el calor salir.
  • Cierra las puertas de aquellos espacios en los que no dispongas de calefacción ni tampoco frecuentes a menudo.
  • Realiza un cambio de ventanas de una sola capa por ventanas de doble acristalamiento y pon los marcos de madera o PVC.
  • Aprovecha la entrada del sol en tu hogar.
  • Realiza un consumo responsable de calefacción procurando apagarla siempre y cuando no vayas a estar en casa y manteniendo una temperatura adecuada entre los 20º.

Estoy segura de que tú también tienes algún truco para combatir el frío y mirar tanto por tu cartera como por el planeta. ¡ Compártelo con nosotros en un comentario!