¿Cuándo debo empezar a ahorrar? ¡Cuanto antes!

Alfonso SBAprende un poco más Comments

Tiempo de lectura: 4 minutos

Algo muy común cuando hablamos de ahorro con colegas o amigos son las quejas del poco dinero que tienen. “¡Pero cómo voy a ahorrar algo si yo gano muy poco dinero!”, “!Ahorrar es para ricos!” dicen algunos.

Que equivocados están. Me llevo la mano a la cabeza cada vez que oigo a alguien decir eso. ¿Sabéis lo que en realidad significan esas frases? Significan:

  • No quiero esforzarme en mejorar mi vida
  • Quiero echar la culpa de mis problemas a otros
  • No quiero aprender

¿Te sobran 10€ este mes? ¡Pues entonces puedes empezar ahorrar! Y no me vengas con que no tienes ni 10€… eso es una mentira y lo sabes.

Porque la realidad es que Ahorrar no es cuestión de dinero. Ahorrar es un HÁBITO.

El Ahorro como hábito

Estoy seguro que el 1 de enero hubo mucha gente que se puso el propósito de “¡Voy a ahorrar más!”. Y aunque es una buena intención, la posibilidad de que lo consigan es muy muy baja.

La razón es sencilla. Al igual que al intentar adelgazar o hacer deporte, la vida nos pone mil trabas en el camino. Que si cenita por aquí, que si fiesta por allá… Porque cuándo tienes tu vida organizada de una manera, cambiarla es muy complicado.

Por eso, “ahorrar” no puede ser nunca un objetivo. Debemos tomarnos el ahorro como un hábito, algo que hagamos todos los días/semanas/meses y que inculquemos en todos los aspectos de nuestra vida. Así conseguiremos crear ese hábito y que aquello que tan difícil se nos hacía, se convierta en algo sencillo.

 

Empieza pequeño… pero piensa a lo grande

¿Qué recomiendan miles de blogs de deporte en el mundo? “Ponte un objetivo”. Y tienen toda la razón. Para poder estar motivado en la vida, necesitamos tener una meta, un momento en el que podamos sentir la endorfina del éxito.

Pero ningún blog del mundo te recomendará que te pongas como objetivo hacer una maratón en 4 semanas. No sólamente es un objetivo totalmente irreal, sino que puede ser dañino para la salud.

¿Por qué entonces tantas personas empiezan a ahorrar poniéndose objetivos absurdos como “Voy a ahorrar un 20% de mi salario”?  ¡Absurdo!

Al igual que en otros hábitos, al ahorrar tenemos que ponernos un objetivo claro, pero que sea creciente en el tiempo. Por eso, cuando digo que puedes empezar ahorrando 10€ al mes… es porque lo importante no es la cantidad, sino que vayas creando ese hábito.

Mi recomendación es que ese primer objetivo sea lo suficientemente bajo como para completarlo en 5-6 meses, pero suficientemente “visualizable” como para que te motive. Por ejemplo, vamos a ahorrar 1 mes de gastos, para imprevistos.

  • Salario mensual: 1.200€
  • Objetivo Ahorro: 500€
  • Progresión:
    • Mes 1: 25€
    • Mes 2: 50€
    • Mes 3: 75€
    • Mes 4: 100€
    • Mes 5: 125€
    • Mes 6: 125€

¿Posible? Por supuesto… pero también tienes que tener una buena “estructura” para poder crear este hábito.

Mantén separado el dinero… SIEMPRE

De igual manera que para poder salir a correr necesitas unas zapatillas de deporte, en el ahorro también tienes que tener ciertos “materiales” o “estructura” para poder empezar. En el caso del ahorro, afortunadamente, no te costará nada.

Lo que necesitas es tener totalmente separados el dinero que ahorras del que gastas. Si sólo tienes una cuenta bancaria donde tienes todo el dinero junto… ¡MALO! Es como el que hace dieta y pica por las noches. Nunca conseguirás ahorrar.

Podríamos hablar de Richard Thaler, psicología del ahorro y de la contabilidad mental para explicarte por qué es tan importante que separes el dinero. Pero ya dedicaremos otro artículo a todo eso (o puedes seguir el link superior!)

Por tanto, antes de empezar nada, vas a tener que tener tu dinero separado pero la cuestión es… ¿Cómo? ¿Tengo una cuenta de ahorro? ¿Cuándo transfiero el dinero?

Aquí es donde viene el método.

Elige un método y no lo cambies

Ahora que ya tenemos un objetivo y una estructura, necesitamos una “dieta” para conseguir ahorrar. Esto es el método que vamos a utilizar.

Al igual que hay cientos de dietas en el mundo, también hay miles de métodos para ahorrar. ¿Cuáles recomendamos?

Pre-ahorro

Con este método, tienes que tener dos cuentas bancarias:

  1. Cuenta corriente de gastos, donde domicilias tu nómina y donde hagas todos los pagos.
  2. Cuenta de ahorro.

En el momento de recibir la nómina, transfieres la cantidad decidida de tu cuenta de gastos a tu cuenta de ahorro y te olvidas.

La ventaja de este método es que apenas notas que tienes menos dinero que gastar. Simplemente te apañas con lo que hay en tu cuenta corriente y listo.

Pre-gasto

Es muy parecido al anterior, pero al revés. Tienes una cuenta nómina, donde tienes los recibos y gastos fijos. Pero a principio del mes, envías una cantidad de dinero a otra cuenta (que te permita sacar dinero y tenga una tarjeta de débito) que será de la que gastes todos los meses.

Este método tiene la ventaja de que solemos ser mucho más optimistas con lo que nos vamos a gastar. Así que si de verdad gastas únicamente de tu cuenta de gastos, tu restricción de gasto será mucho mayor.

 

 

Aunque hay muchos más métodos, y sub-métodos, estos son los principales. Ahora bien, es tu decisión elegir el método que veas más adecuado para tu vida. Lo más importante, sin embargo, es que una vez elijas un método, ¡seas fiel a él! No hay nada peor que cambiar de “dieta milagro” a mitad de camino (salvo que no te esté funcionando, por supuesto).

Ahora, ¿a qué esperas? ¡Empieza a ahorrar hoy mismo!