¿Cómo darle lo mejor a mi hijo sin que me cueste un ojo de la cara?

Beatriz Sainz de BarandaNiños & Familia Comments

Leche materna de niño

Cuando nace nuestro niño, toda madre se enfrenta a una dura decisión. ¿Debemos dar el pecho a nuestro hijo o podemos utilizar leche de fórmula?

Cada madre tiene sus circunstancias. Y precisamente, muchas madres ni siquiera podemos dar leche de forma natural a nuestro hijo, ya sea por motivos laborales o físicos.

En estos casos, vamos donde el pediatra a pedir su consejo. Tras intentar hacernos cambiar de opinión, acabamos con unas cuantas muestras de estas “fórmulas” que ahora acaparan el mercado, pero casi nunca una recomendación en concreto.

 

¿No dar el pecho a tu hijo es de ser mala Madre?

En mi experiencia como como médico, creo que la labor del pediatra es explicarnos las alternativas de las que disponemos, sin juzgar lo que nosotras, en posesión de nuestra libertad podamos elegir.

Recuerdo, por ejemplo, que cuando pasaba consulta en un centro de salud de Pamplona con un pediatra, este me dijo una vez:

“Tu labor no es imponer ni juzgar nada sino informar; una madre feliz equivale a un niño feliz.”

Por supuesto que el pediatra tendría que promocionar la lactancia materna ya que está demostrado científicamente que es la mejor para el niño (para más información mirar la Bibliografía) , pero también nos debería ofrecer la alternativa de la lactancia artificial para aquellas que lo deseemos.

Estas alternativas no existen porque haya malas madres, sino porque cada una tiene sus circunstancias, como por ejemplo:

  • En el caso de los bebes muy glotones, nos vemos sobrepasadas, incapaces de seguir levantándonos cada hora o dos horas y nos sentimos tan mal que decidimos dejarlo.
  • Otras veces el trabajo no nos permite disfrutar de la baja laboral por lo que resulta muy dificil.
  • Etc…

En resumen, hay millones de razones según cada persona para tomar esta decisión y, una vez tomada, debería ser respetada por los profesionales sanitarios.

 

¿Pero realmente es mejor la leche materna?

A parte del argumento “lógico”, de que sí podemos dar leche lo más natural es hacerlo, se han hecho múltiples estudios al respecto.

Así, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda seguir las siguientes recomendaciones:

  • Durante los primeros 6 meses de vida, alimentación exclusiva con leche humana (para los recién nacidos sanos, por supuesto. Para otros casos consulta con tu médico)
  • Esta alimentación se puede complementar con varios alimentos, empezando con Papilla de frutas, siguiendo con pures y con gluten. Y continuar así hasta llegar poco a poco a una alimentación normal a los 2 años de vida.

Sin embargo, lograr seguir estas recomendaciones en un país donde la gran mayoría de las madres trabajamos y disfrutamos de una baja maternal de tan sólo 3 meses ( algunas incluso de menos) resulta bastante utópico.

Por tanto, es un hecho claramente aceptado que, cuando la lactancia materna no es posible o debe ser complementada, hay que emplear formulas adaptadas ( leches de bote) para lactantes.

 

¿Cómo saber que leche comprar?

Ahora que ya sabemos que podemos hacerlo, tenemos que tomar otra decisión. Porque cuando llega la hora de ir a la farmacia, tenemos que elegir entre decenas de marcas, algunas con grandes diferencias de precio. Y si nuestro pediatra no nos apoya, ¿Cómo podemos elegir cual es la mejor?

Por eso, para elegir la leche que debemos comprar, muchas madres acaban confiando en dos fáctores:

  • La recomendación de sus amigas: El boca a boca sigue siendo una de las formas más populares para tomar decisiones.
  • Escoger la más cara de la farmacia: Si es más cara será mejor, ¿no?

Sin embargo, hay algo que todas las madres (y los médicos) debemos recordar: TODAS las leches deben cumplir una normativa muy estricta que asegura su calidad (tanto las de inicio como las de continuación).

Es decir, que tan buena es la leche que se vende en la Farmacia por 30€ como la que se vende en el Mercadona o la que se vende por internet.

Diversos organismos internacionales, como el Comité de Nutrición de la Academia Americana de Pediatría (AAPCON), el Comité de Nutrición de la Sociedad Europea de Gastroenterología y Nutrición Pediátricas (ESPGAN) y el Comité Científico de Alimentación de la Comisión Europea (vaya nombrecitos tienen, ¿verdad? 😉 se han encargado de realizar recomendaciones y normativas que las farmaceuticas deben cumplir para elaborar dichas formulas.

Con estas recomendaciones tan estrictas y con todas las leches del mercado siguiendo estas mismas, hay pocos lugares donde las farmaceuticas puedan innovar y “mejorar” su producto.

Por eso, como médico, siempre me ha sorprendido ir al supermercado y encontrarnos diferencias de hasta 15 Euros por bote.

¿Cúal es la diferencia real entre ellas? ¿Algún fármaco milagroso? ¿Algo que los médicos desconocemos? ¿O es puro Marketing?

Casi todas las empresas han añadido a su leches sustancias “extra” como aminoacidos, prebióticos, probióticos ó alimentos funcionales que no tienen todavía una evidencia sólida. Es decir, estas empresas utilizan nuestro amor por nuestro niño y nuestra culpa para subir sus precios basandose en “palabras” que no tienen ninguna evidencia científica.

 

Conclusión

La lactancia materna siempre va a ser el mejor alimento para nuestro bebé pero, hoy en día, existen también alternativas de leches que imitan a la leche materna y pasan TODAS rigurosos controles sanitarios.

Por otra parte, en la actualidad no existe evidencia de que una leche sea mejor que otra, así que mi conclusión (bastante evidente para los que no sean médicos tambien) es que algunas leches simplemente tienen mejor marketing que otras.

Por lo tanto, cuando vayamos a comprar la leche de nuestro bebe, elegid la que se adapte a vuestro presupuesto.

Podéis estar tranquilas en que un menor precio no significa menor calidad; simplemente significa menos Marketing.

 

Bibliografía

  1. Boletín Oficial del Estado. Real Decreto 867/2008 por el que se aprueba la Reglamentación Técnico-Sanitaria específica de los preparados para lactantes y decontinuación. B.O.E nº 131, 30 mayo de 2008.
  2. Comisión Europea. Directiva 2006/141/CE de la Comisión de 22 de diciembre de 2006 relativa a los preparados para lactantes y preparados de continuación.
  3. Koletzko B, Baker S, Cleghorn G, et al. Global Standard for the Composition of Infant Formula: Recommendations of an ESPGHAN Coordinated International Expert Group. J Pediatr Gastroenterol Nutr. 2005; 41: 584-99.
  4. ESPGHAN. Committee on Nutrition. Breastfeeding: a commentary by the ESPGHAN Committee on Nutrition. J Pediatr Gastroenterol Nutr 2009; 49:112-5.
  5. Organización Mundial de la Salud. Estrategia Mundial para la Alimentación del Lactante y del Niño Pequeño. Ginebra, 2003. [consultado el 14/02/2010] Disponibleen: http://whqlibdoc.who.int/publications/2003/9243562215.pdf