6 Formas de ahorrar con el Consumo Colaborativo

Alfonso SBCompras Generales Comments

Consumo Colaborativo

-“Me voy de viaje a Barcelona”

-¿En avión?

-No, en coche compartido

-¿Cómo?

-Sí, por 25€, ¡me ahorro más del 80% del precio que me ofrecían las aerolíneas!

Antiguamente, se hablaba de trueque cuando dos personas se intercambiaban bienes o servicios. Hoy la historia se repite: estamos ante un auténtico boom de una tendencia conocida como Consumo Colaborativo, que persigue ese mismo fin además de otro nuevo: el ahorro a través de un consumo compartido.

El Consumo Colaborativo no es otra cosa que el intercambio de TODO entre TODOS: una red que nos conecta y nos permite compartir conocimientos, experiencias, viajes e incluso casa, gratis o por un precio muy económico.

Esto está suponiendo una auténtica revolución basándose en la expansión de las nuevas tecnologías, Internet y especialmente de las redes sociales. Puedes leer más información al respecto aquí.

Lo más destacable es que el consumo colaborativo no busca construir o comprar más… sino utilizar los recursos que YA tenemos (nuestro coche, nuestra casa, etc) y compartirlo con otros para obtener un uso más eficiente de nuestros bienes.

 

Pero, ¿Cómo es de importante?

Creo que con decir que en 2012 generó 2.800 millones de dólares y se estiman 5.000 millones para este año, y que continúa creciendo y ofreciendo nuevas oportunidades de negocio y ahorro, os hacéis una idea.

Y es que seguro que todos conocéis alguna modalidad de Consumo Colaborativo, aunque pocos los habréis utilizado. Esto ocurre porque todavía hay cierta falta de confianza, el ingrediente fundamental de su funcionamiento.

En este artículo quiero despejaros cualquier duda y quitaros los miedos a sumaros a esta iniciativa, así como hacer mención y explicar las modalidades más sonadas para que las conozcáis y aprovechéis sus muchísimas ventajas.

 

¿Qué formas de consumo colaborativo me van a ayudar a ahorrar?

1. Intercambio de casas

Un amigo se hizo un viaje desde Madrid a Lisboa pasando por muchas ciudades españolas, y sin pagar nada por pernoctar.

Así me descubrió el couchsurfing (“surfear el sofá”), un sistema de intercambio de alojamientos por excelencia extendido por la empresa estadounidense Couchsurfing International Inc. y del que hablamos en un artículo del blog con 18 trucos para ahorrar viajando . En el blog Diario Nómada tienes una guía completa para saber Qué es y cómo funciona el CouchSurfing y la web oficial.

Pero no solo existe esta web para alojarte en cualquier lugar del mundo. Existen muchas otras empresas:

  • El caso más conocido y de más éxito es el de la líder mundial Airbnb,  una comunidad que permite encontrar alojamiento “para todos los bolsillos”, facilitando también que la gente pueda alquilar una habitación o su casa por días a otras personas.
  • Knok, una start up española con una propuesta muy sólida e interesante.
  • Intercambio de casa, una plataforma internacional con un diseño excelente.
  • Intercambio de casas (Home Exchange) , fundada por Ed Kushins, pionero del intercambio de casas.
  • Home for Home, líderes en Europa en intercambio de casas.

2. Transporte

Compartir coche

El coche tiene dos funciones fundamentales en nuestra vida: para ir al trabajo y para viajar. Como respuesta por parte de la economía colaborativa, surgen estas dos iniciativas:

Carpooling

Ideal cuando se trata de realizar viajes de media o larga distancia, ya que es algo así como un “auto stop” organizado. Los conductores publican sus itinerarios, el número de plazas libres que tiene su vehículo y el precio, y los pasajeros contactan con ellos.

Cuenta con muchas ventajas: ahorro en gasolina, peajes, y costes en general, reducción de las emisiones contaminantes y la posibilidad de hacer amigos.

El inconveniente sería la flexibilidad y ponerse de acuerdo para trayectos cortos, aunque con la creciente oferta de este tipo de viajes este problema irá decreciendo..

Son empresas que promueven este servicio:

  • Amovens, que conecta conductores con pasajeros y además tiene servicio para empresas, universidades y administraciones y anuncia eventos y festivales para los que puedes compartir coche.
  • BlaBlaCar, donde podrás organizar tus viajes, tanto si te sobran plazas como si buscas que te lleven, de forma sencilla (ver vídeo tutorial)
  • También podemos ahora compartir Taxi y ahorrar en el recorrido con servicios como el de JoinUp Taxi.
Carsharing

Supone algo así como un alquiler de coches por horas, por lo que el precio que pagas es el mismo, pero dado que le das un uso menor, al final ahorras. Entre sus principales ventajas está el ahorro en plaza de garaje y el menor uso del vehículo (el gasto obliga a concienciarnos del verdadero coste de su uso). El principal inconveniente es la necesidad de planificación (para reservar) y el precio.

Algunas de las empresas de car sharing que operan en España son:

  • Bluemove, carsharing en Madrid, con un sistema muy cómodo de tarjeta en la que puedes recargar las horas de uso. Además promueven la movilidad eléctrica y ofrecen parking gratuito para estos coches.
  • Avancar, también tienen sistema de tarjeta y está disponible a nivel internacional
  • Social Car, el primer servicio de alquiler de coches entre particulares en España. Te interesa tanto si eres propietario como si necesitas alquilar un coche, ¡te pondrán en contacto!

Plaza de garaje

Las plazas de garaje están prohibitivas, y encontrar un sitio donde aparcar se convierte en una escena de Misión Imposible (al menos en Madrid).

Por eso, en el blog de Carpling, (empresa que estrena este servicio, por cierto) nos cuentan que en zonas de poca disponibilidad de parking, las plazas de garaje pueden llegar hasta los 200€ al mes, es decir, compartirla te puede ayudar ahorrar ¡hasta 1200€ al año! 

¿Y cómo compartirla? Pues imagina que todas las mañanas sales del centro para trabajar en las afueras de tu ciudad. Pero otra persona vive en las afueras y trabaja muy cerca de tu casa. ¡Perfecto! Ahora cuando tu salgas de tu plaza de garaje, en vez de dejarla vacía la ocupará una persona que solo estará en ella hasta la hora que tu vuelvas de trabajar.

Otras webs que ofrecen la posibilidad de compartir plazas son:

Mesas compartidas en los trenes

Por último, cabe mencionar el ingenioso servicio que ha tenido un gran éxito por el aumento del precio de los trenes, especialmente los de alta velocidad. Se trata ni más ni menos de organizarse para compartir mesa con otros viajeros, accediendo a un tipo de tarifa más económica, ya que las reservas deben hacerse de una mesa completa pero el precio pagado por persona es menor. La web que destaco es ComparteTren gracias a la que los usuarios pueden conseguir ¡hasta un 60% de descuento en el ave!. Como respuesta a la iniciativa colaborativa, Renfe se puso las pilas y también propuso la opción de encontrar viajeros a través de su página de Facebook.

3. Intercambio de idiomas

Cada vez es más común, especialmente en las universidades, encontrarse con carteles del tipo “Doy clases de inglés a cambio de clases de español” que los estudiantes de Erasmus o convenios cuelgan en los tablones. Y no solo en el ámbito escolar: muchos inmigrantes también están uniéndose a esta iniciativa educativa de intercambio de idiomas que promueve su mejor integración en el país de acogida, tanto por el dominio del idioma como por el aprendizaje de las costumbres.

Un ejemplo es la página de Intercambio de Idiomas  a través de la que podrás hablar con nativos que residan tanto en el extranjero como en España. (incluye una sección de video chat).

Otro ejemplo muy bueno es la página de Multilinkual, una idea originada en Madrid que busca expandirse. Además del intercambio del idioma, también supone un espacio para encontrar compañero de piso, ofertas de trabajo como aupair o incluso personas con las que compartir un hobbie.  Y por supuesto, el plan más divertido es acercarte a los locales de intercambio de idiomas de tu ciudad (estos son los de Madrid).

¿Qué mejor forma que aprender un idioma de mano de alguien del país donde se habla? ¡Y si puedes conocer a gente interesante mejor!

4. Intercambio de habilidades

La idea de compartir habilidades y conocimiento o “how to” nos abre a un universo de infinitas posibilidades. Desde la cocina al bricolaje, pasando por conocimientos de sistemas informáticos, las habilidades y conocimientos que se pueden compartir siempre encuentran demandantes.

El mejor ejemplo son los ya clásicos tutoriales de Youtube.

Puedes encontrar otras plataformas pioneras en compartir habilidades y conocimiento, como Uncomo,  donde los usuarios también comparten habilidades de todo tipo a través de videos demostrativos. Otras iniciativas interesantes son las que enuncia el blog MasConMenos 

5. Co-working

El alquiler de oficinas supone un coste importante para una empresa (y más en las grandes ciudades), y tal y como están las cosas, especialmente para las pequeñas empresas, ese coste “duele”. Por ello han surgido una iniciativa muy popular entre profesionales independientes, pymes y emprendedores conocida como el office space sharing o coworking: espacios comunes de oficina, en los que se trabaja por horas y que pueden ofrecer muchas ventajas extra:

  • Alquiler de oficinas a bajo coste
  • Internet compartido
  • Cursos formativos, charlas y conferencias en el propio centro de trabajo
  • Sesiones de networking: intercambio de información, conocimientos y contactos, la nueva clave del éxito para el futuro.
  • Salas de reuniones y otros espacios comunes

El equipo de Dinaru puede atestiguar sobre lo increíble que pueden llegar a ser estos sitios. Nosotros trabajamos codo con codo junto con otras empresas en el espacio de la Startup school de Tetuan Valley, en un ambiente que favorece la creatividad y el intercambio de conocimientos, así como la posibilidad de conocer a nuevas personas (networking).

6. Crowdfunding

Sería algo así como “préstamos que prescinden de los bancos”. Esa bien podría ser la definición de intercambio de financiación, al darse entre particulares (P2P) a los ‘solucionadores’ a domicilio.

Básicamente consiste en una cooperación colectiva a través de una red para conseguir recursos y financiar a otras personas u organizaciones.

Por ejemplo, la plataforma Kickstarter  nació como un proyecto de apoyo al emprendimiento en todos los ámbitos, y se ha consolidado en la actualidad y cuenta con un elevado volumen de ingresos y clientes satisfechos. Seguro que muchos conocéis Pebble, el reloj inteligente, que pidió una financiación de 100,000$ y recibió la increíble cantidad de 10,266,845 $, superando todos los records establecidos.

Otra web es Lanzanos, que funciona de la misma forma (ofrece financiación colectiva a cualquier tipo de proyecto): si quieres hacerlo realidad, simplemente lo compartes con la comunidad especificando la financiación que necesitas, y si los usuarios ofrecen unas aportaciones económicas equivalentes al 100% de la financiación, la obtienes, dándoles a cambio una pequeña “recompensa”. Ha sido un verdadero éxito y ya son muchos los proyectos que han salido adelante gracias a ella.

 

Vale pero, ¿Me puedo fiar?

Ahora que ya hemos visto los ejemplos, estoy segura de que una de las preguntas que más os habéis hecho es… ¿Pero me puedo fiar? ¿Cómo voy a ir a dormir a la casa de un extraño? ¿O en el coche de un desconocido?

Y es que el Consumo Colaborativo no es sólo un cambio de la estructura económica, sino que es un cambio cultural y social. Supone que los consumidores confíen tanto unos en otros como en el medio que funciona de puente: las nuevas tecnologías y más en concreto, Internet.

El Consumo Compartido reúne una serie de características que garantizarán en gran medida la confianza de sus usuarios. Son las siguientes:

  • El éxito de las empresas pioneras. Existen numerosas empresas de nombre, que facturan millones al año y que cuentan con una enorme cartera de clientes satisfechos. Desde eBay hasta AirBnb, se han producido muchos cambios y mejoras y su eficiencia y seguridad es innegable. También incluso empresas tradicionales están empezando a ofrecer servicios colaborativos,
  • Los sistemas de ranking y valoración. La forma que han encontrado la mayoría de estas empresas de proteger al usuario y garantizarle un intercambio a la altura de sus expectativas es ofrecer un sistema de puntuación para dar su opinión sobre el mismo. Así, si una persona ha llevado antes a Barcelona a otros pasajeros compartiendo su coche sin incidentes, tendrá una mayor puntuación y será más “de fiar”. (RECOMENDACIÓN: No cojas una casa de Airbnb que no tenga valoraciones anteriores o un coche de alguien nuevo en BlaBlaCar. Y si lo haces, asegúrate SIEMPRE, de hablar por teléfono con ellos (estos servicios siempre tienen un teléfono de contacto)
  • Su difusión en los medios de comunicación. La prensa, radio, televisión y demás canales de comunicación son una forma de dar a conocer y publicitar empresas de consumo colaborativo, pero también nos están diciendo que las conocen, que confían en ellas, y que son interesantes para los espectadores. Si “sale en la tele” se vuelve “real”.
  • Los certificados de seguridad. Las páginas web que ofrezcan el intercambio de bienes y/o servicios deben estar respaldadas por certificados de seguridad emitidos por empresas especializadas, sobre todo si implican algún pago a traves de la web o se tratan datos personales.

¡Millones de personas en todo el mundo ya están ahorrando con todo lo que tiene que ofrecer! 

 

¿Y qué más hay?

En mi opinión, estamos siendo testigos de un gran cambio hacia un modelo más sostenible en el que se valora la experiencia y se desarrolla una comunicación y fe en el ser humano que se estaba perdiendo. Lo importante ahora es conseguir que la legalidad se ajuste para adaptarse a las novedades del sistema y así se rompa la barrera y nuestra sociedad de consumo se transforme en una sociedad dinámica de consumo colaborativo.